
(dedicado a Borges)
Todos los días me encuentro con gente que pretende asesinar su propio reflejo cuando conversa conmigo. Me percato entonces de que que esas personas no me hablan a mi, sino que discuten con la parte de su ser que más odian, temen y añoran de si mismos, y por más que yo quisiera ayudarles, me abstengo, porque nunca he me ha parecido que la muerte ponga fin a los conflictos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada